Nacional Bicampeón.

Quedó demostrado una vez más que jamás den por muerto a Nacional.
Es verdad que tuvimos un primer tiempo para el olvido, tras una zaga improvisada, (debido al fallecimiento del padre de Erramuspe), Rolin y Polenta no tuvieron un buen primer tiempo, con errores “tontos” o “infantiles”. Lo vemos en los dos goles de Torque, el primero tras una fallida salida de el CAPITÁN, dejándole la pelota a Darío Pereira y éste de 35-40 metros la PUDRIÓ en el arco de Esteban Conde.
Ahí todos pensamos que el equipo de Medina iba a reaccionar, pero no fue así. Pases imprecisos, tiros al arco desviados, se notaba a algunos jugadores de Nacional ofuscados y perdidos dentro de la cancha. Es verdad, y hay que remarcar, que Torque en esos 45 minutos jugo, tocó, controló muy bien la pelota.
De repente se viene el segundo gol de Torque, otra vez Darío Pereira tras una lenta reacción (a mi modo de ver) de nuestro capitán Diego Polenta. Iban casi 40 minutos del primer tiempo y se veia gris la tarde del domingo.
En el comienzo de los segundos 45′ Nacional salió con otra estirpe, salió con ganas de revertirlo, vimos a un Viudez con más precisión que la del primer tiempo, con el colo Romero medio desprolijo pero con muchas ganas y un Aguiar que tenía chispazos. Ese señor, Luis Bernardo Aguiar, el que hace partidos los venimos viendo de menos a más hoy demostró lo que es un jugador de Nacional, parecía un jugador salido de la cantera TRICOLOR, a los 67′ pone el 1-2 tras tras un centro de la Olímpica, la agarra como viene se llenó el pie, salió corriendo a la mitad de la cancha al grito de YO SI FUI YO. 5 minutos más tarde llego el esperado 2 a 2 y también de la mano de Luis Bernardo (así me gusta llamarlo) con un derechazo abajo al palo derecho del arquero MARCA el esperado empate.
Y ahí fue el punto final, Torque no inquieto el arco del COCO en el segundo tiempo, tuvo una llegada con un centro que recorrió toda el área TRICOLOR y poca cosa más. En cambio Nacional se plantó en suelo enemigo y atrincheró al equipo contrario.
Cuando todos pensábamos que íbamos alargue apareció el EL GOLEADOR, la brujita como le gusta decirle al Pollo, apareció Gonzalo Bergessio, el 9 que tanto habíamos esperado, que habíamos deseado, el que nadie daba dos pesos cuando llegó, él otra vez demostró que está a la altura de este equipo.
Tres minutos después el juez pito el final y la alegría nos abrazó, otra vez Nacional ganando una copa, la segunda del año tras el apertura. El cuadro más ganador del país estuvo a la altura de lo que es su gloria.
Ahora a descansar y pensar en un segundo semestre con Clausura, Sudamericana y finales del Uruguayo.
SALUD PUEBLO TRICOLOR

Crónica: Gastón García Avalos.

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