COMIENZO IMPENSADO

Cuando empezó el campeonato era IMPENSADO que en la segunda fecha de 6 puntos tuvieramos 1 sólo y con 5 goles en contra.
Domínguez ayer repitió el sistema que utilizó contra Liverpool en Belvedere. Línea de tres en el fondo, con cinco en la media cancha.
Hay mucha gente, diría el 99 % de los hinchas tricolores, que no estan de acuerdo con el sistema que elije el DT. 
Empecemos por el principio: Nacional salió a la cancha con Conde, Cotugno, Angeleri y Viña,  Zunino, Arzura, Lorenzetti, Chory y Santa’Anna, y arriba Papelito y Rivero.
En el primer tiempo vimos dos equipos dentro de uno mismo, si, es medio raro lo que digo pero fue así.
Del medio campo para adelante Nacional fue una maquina de creación y presión alta. Wanderers no podia salir del fondo, no se sentia nada cómodo, no encontraba salida, lo único que hacia era lanzar pelotazos a sus delanteros que antes del primer gol no habian tocado ninguna.
La primer línea de contención de Nacional la hacian Rivero, Fernández y Castro. Con un Matías Zunino acompañando esa primera línea, que levantó respecto a lo que había sido su partido de la primera fecha. Nacional se sintió cómodo con las salidas de él por derecha. Extrañamente durante el primer tiempo cambió de puesto con Santa’Anna, eso no lo entendí (hablo en lo personal).
Con el gol de Rivero (a los 10 minutos), todos en el Parque pensábamos que el equipo tricolor seguía de largo y casi pasa Nacional, con un cabezazo de Angeleri y un tremendo disparo de Castro, ahí el conjunto de Domínguez era un vendaval y los bohemios no daban pie en la cancha.
De repente, para sorpresa de todos los que estábamos en el Parque, a los 30 minutos empató Ignacio González (ley del ex) que con un toque corto supero a Esteban Conde. De ahí en más Nacional se puso nervioso y cuando ni siquiera nos habíamos acostumbrado al empate, a los 33 Pastorini se posicionó entre Santa’Anna y Viña, y con un toque por arriba de un desesperado Conde metió el segundo.
Silencio, eso era el Parque en ese momento, a todos los que estábamos ahí nos sorprendió ese segundo gol.
Y ahí si, Nacional no dió pie en bola, los dirigidos por Domínguez sintieron el segundo gol, se pusieron nerviosos y ya la intensidad que tuvo al principio del partido no la tuvo más. Se perdieron pelotas bobas, las divididas eran todas del bohemio y ahí llegaron “los clavos para el cajón”, PUM! a los 44 otra ves Pastorino metio el 3 a 1.
Atónitos, los hinchas del bolso se miraban entre si para tratar de entender que habia pasado en esos 11 minutos.

Después vino el arranque del segundo tiempo y para sorpresa de todos sin ninguna variante, ni táctico ni de jugadores. La hinchada trató de apoyar cantando a morir para que los jugadores salieran adelante. 
A los 10 minutos del complemento Domínguez le dió la oportunidad a Bochita Cardaccio y Santi Rodríguez. Con ese cambio Nacional volvió (o trató) de ser protagonista, de tirar el cuadro para adelante, los tricolores fueron un cúmulo de intenciones pero no logró descontar para ponerse de vuelta en partido.
Tanto De Arruabarrena como un palo (a un tiro de Santi Rodríguez) hacían imposible el descuento de Nacional. Después a los 20 ingresó Bergessio intentando poner más presión, pero no entró o mejor dicho no le llegaron bien las pelotas y ni él ni Rivero pudieron inquietar el arco de Wanderers.
A los 82 llegó el último gol, Cabrera que había perdido uno muy claro antes, esta vez no perdonó y sentenció el resultado final.

En lo personal todavía tengo fe a este equipo y más que nada al CT, espero que haya escarmentado y se de cuenta que acá no podemos jugar con línea de tres.

Gastón “EL GATO” García.

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