Otra vez Rampla contra 12.

Rampla disputó ayer ante Peñarol el séptimo partido del Torneo Clausura, donde volvimos a ser perjudicados por el arbitraje.

Los primeros minutos del picapiedra fueron muy buenos, presionando alto y tratando de tener la posesión.

Ya en esos primeros minutos se pudo ver lo que sería una de las claves de la victoria aurinegra, la velocidad de sus atacantes. A los pocos minutos del inicio del encuentro Diego Rossi recuperó el balón en la mitad del terreno y llegó con gran potencia y velocidad al arco defendido por Rodrigo Odriozola, nadie pudo frenar al juvenil aurinegro en esa jugada, que termina con la lesión del patrón Matías Soto.

Pocos minutos después llega la primera gran “manito” de Leodan a Peñarol, el árbitro sanciona un inexistente penal a favor del carbonero, y además ese penal significó la primera tarjeta amarilla para Camilo Cándido, detalle importante para lo que sucedería más adelante.

Cristian Palacios fue el encargado de rematar el tiro penal, que casi contiene Rodrigo Odriozola, el “Chupete” llegó a tocar la pelota que terminó metiéndose contra la red del palo derecho, y así antes de los 10′ Peñarol se ponía en ventaja de manera inmerecida.

Rampla no se dio por vencido, siguió intentando jugar al fútbol, pero no tenía claridad de 3/4 de cancha hacia adelante, no lograba generarle peligro al arquero Kevin Dawson. Y tras un error en la mitad de la cancha Peñarol llegaría al segundo gol, otra vez Cristian Palacios sería el encargado de convertir de manera notable, al ángulo, imposible de atajar para Odriozola.

Peñarol fue un poco más que Rampla en la primera mitad, donde las individualidades marcaron la diferencia, pero se fue al descanso con excesiva ventaja gracias a la ayuda que tuvo por parte del señor Leodan Gonzalez.

En el segundo tiempo Rampla comenzó jugando bien, manteniendo la intensión de juego, pero sin sorpresa, sin verticalidad, sin claridad en ataque, y Peñarol tuvo en los primeros minutos varias oportunidades de contragolpe en velocidad que no concretó en gran parte por la buena tarea de los zagueros Willinton Techera y Gonzalo Rizzo en todo el encuentro.

Las variantes del Ronco mejoraron al equipo, en especial la del brasileño Leo Bahía, que ingresó de gran manera, poniéndole vértigo y velocidad al ataque picapiedra.

Luego llegaría el claro penal a favor de Rampla, que por suerte el árbitro vio y sancionó. Alex Silva remató con su habitual potencia y la mandó a guardar, y ponía merecidamente a Rampla a tiro en el partido.

Pero cuando llegamos a descontar, cuando eramos más que Peñarol, cuando parecía que el empate era posible, llegó una falta de Camilo Cándido sobre el sector de la Tribuna Olímpica, y Leodan Gonzalez le muestra al lateral izquierdo la segunda tarjeta amarilla, dejando a Rampla con 10 hombres en un momento clave del partido.

A pesar de quedar con un hombre se menos los titanes del Ronco no se rindieron, siguieron yendo al ataque en busca de la hazaña. Hasta que llega otra perlita de Leodan Gonzalez, combinada con la falta de Fair Play de Walter Gargano y todo Peñarol; Nicolas Prieto estaba caído a varios metros del área, Gonzalo Rizzo lo estaba asistiendo, cuando Peñarol, y Leodan, deciden que la jugada no debe detenerse, y así llega el desborde por derecha, un centro que termina con remate de Gastón Rodriguez que es contenido por Rodrigo Odriozola y en el rebote Cristian Palacios convierte el tercer gol aurinegro. Un gol que además traería la exagerada expulsión para nuestro guardameta, que fue a reclamarle al árbitro que no detuvo la jugada habiendo un jugador picapiedra tendido sobre el campo de juego. Y otra vez Rampla se veía perjudicado fuertemente por el arbitraje.

Gonzalo Rizzo, el zaguero que ingresó por la lesión de Matías Soto, se puso la casaca de Chupete Odriozola, los guantes y terminó en el arco.

Después de quedar con 9 el partido se desdibujó por completo, y sobre el final llega el gol de Maxi Rodriguez que sellaría una abultada y exagerada victoria de Peñarol por 4 a 1.

Rampla hizo bien una parte del libreto casi todo el partido, que fue la de tener la posesión de la pelota, intentar jugar bien al fútbol, pero le costó generar chances de peligro; en la segunda mitad los ingresos de Panzariello y Leo Bahía hicieron que mejoráramos en ofensiva, probando con remates de media distancia, y el brasileño le dio al equipo más velocidad y verticalidad.

El resultado termina siendo injusto y exagerado, injusto porque Leodan Gonzalez tuvo gran incidencia en el resultado, injusto porque 2 goles de diferencia eran mucho para los primeros 45 minutos, injusto porque cuando Rampla estaba haciendo todo para el empate llegan las rojas a Camilo y a Rodrigo, y exagerada porque no hubo tanta diferencia en los 90′.

De igual manera me siento muy orgulloso de este plantel y Cuerpo Técnico, que salió a jugar de igual a igual, que salió a ganarle a Peñarol, que no se achicó jamás, que dejó la vida en la cancha, que no se dio por vencido en ningún momento.

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