Mancha histórica: El día del clásico que no fue

El 27 de noviembre de 2016 será una fecha recordada a lo largo de los años, pero no porque se jugó un partidazo, porque hubo muchos goles, o algún otro motivo deportivo.

fb_img_1480298220888

Será un día recordado por la victoria de la delincuencia, será recordado porque nunca se llegó a dar el puntapié inicial, será recordado porque vimos como se le tiraron garrafas a agentes de la Guardia Republicana, será recordado por ver como robaban a los trabajadores de la Tribuna Amsterdam y felizmente se paseaban por ahí repartiendo la mercancía robada entre los hinchas que estaban en dicha Tribuna. Será recordado por ser el clásico que no fue, el clásico que no se jugó.

Hoy deberíamos estar hablando de la victoria de Nacional, de Peñarol o un empate, de si hubo algún golazo, jugada polémica, deberíamos estar hablando de lo DEPORTIVO, pero el día de hoy nos encuentra -tristemente- hablando de la delincuencia que le impidió al Uruguay disfrutar del partido más esperado por los verdaderos hinchas de Nacional y de Peñarol.

Ayer hubo incidentes en 18 de julio, en el Palacio Peñarol, y en las afueras del Centenario, todo eso mucho antes de las 17hs, hora pactada para comenzar el encuentro clásico. Luego de las 16hs fue cuando todo comenzó a salirse de control, todo el País estaba pendiente de cosas que estaban ocurriendo en la Tribuna Amsterdam. Los jugadores de ambos equipos salieron a hacer el calentamiento al terreno de juego y de reojo miraban hacia la Tribuna aurinegra.

Todo comenzó, supuestamente, cuando la policía no dejó a entrar a un barra brava de Peñarol, después de eso habrían comenzado las agresiones al personal de recaudación de la AUF en las puertas de acceso de la Amsterdam. El personal de recaudación se retiró, aún faltaba mucha gente por ingresar, y había mucha gente adentro también, que quedaron atrapados entre los delincuentes porque se habían cerrado las puertas. El personal hizo otro intento para volver a trabajar y que la gente pudiera entrar pero volvieron a haber agresiones y se fueron definitivamente porque no habían garantías. En las afueras la Guardia Republicana lidiaba con los hinchas aurinegros que habían quedado sin entrar y se habían puesto violentos, mientras que desde adentro se les arrojaban objetos que se habían robado (cajones, latas de coca), butacas y la peor de todas, GARRAFAS de 13kg.

img_20161128_071844

La jornada terminó con la suspensión del clásico, luego de una inicial postergación para ver si se solucionaba algo, que no sucedió, y con 206 detenidos, de los cuales 192 ya fueron liberados, quedaron únicamente 12 mayores y 2 menores.

Estos hechos violentos se podrían haber evitado, todos sabíamos que estas cosas íban a pasar, porque ya venían pasando desde hace meses, el partido clásico debió disputarse a puertas cerradas, no hubiera sido lindo ver un clásico sin hinchas, pero por lo menos hoy estaríamos hablando de un partido de fútbol.

Pero no podemos pensar que esto es algo exclusivo del fútbol, de una camiseta, no, esto es un tema social, hay un problema que va más allá de una pelota. Hoy por hoy el fútbol es un reflejo de como está la sociedad, y yo me pregunto: ¿hasta cuándo vamos a seguir así?

Leave a Comment